jueves, 17 de enero de 2013



En un sentido más técnico, también se puede definir como la medida de eficiencia a nivel metabólico (un concepto a su vez algo complejo, que involucra los procesos a nivel químico y físico que ocurren en los organismos) y funcional en los seres vivos. En este sentido se puede decir que la salud es un recurso, que nos permite literalmente vivir y disfrutar de la vida, cumpliendo todas nuestras funciones en ella a plena capacidad. Se podría decir que la definición más técnica de la salud no involucra el bienestar mental, pero es conocido que esta eficiencia de la que se habla se ve degradada en los seres humanos cuando no estamos bien en el plano mental, por lo que estaría también implícita esta dimensión interior.
La vida actual puede ser un verdadero desafío al momento de compatibilizarla con la salud, pues la competitividad y los factores de estrés que involucra el diario quehacer en las grandes ciudades, puede afectar significativamente ese estado de bienestar que buscamos; al respecto se han estudiado los efectos de diferentes contextos y ambientes en la salud de las personas, y por ello es que hablamos de estilos de vida "saludables" y aquellos que no lo son. Son muchos los factores que inciden sobre la salud general de la población, desde las condiciones sociales, el estilo de vida, los incentivos a la actividad física, etc... Elementos que hace un tiempo eran descartados por ser subjetivos, como la competitividad excesiva, la indolencia, el egoismo y la agresividad y el egoísmo, se ha demostrado nos lleva a un estilo de vida alejado de todos los principios necesarios para una salud verdaderamente integral, cosa que las grandes tradiciones religiosas y contemplativas de la humanidad observaron de manera práctica desde hace cientos de años.

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